Linfedema en el cáncer de mama
Linfedema y cáncer de mama

María Plaza

Fisioterapeuta, profesora de pilates y coordinadora del proyecto. Enamorada del movimiento y de su capacidad para comunicarnos con el mundo a través de él.

Son muchas las disciplinas sanitarias necesarias para abordar el tratamiento contra el cáncer de mama. 

Sin duda la medicina lleva la batuta a la hora de dirigir y aplicar las distintas intervenciones necesarias a fin de superar la enfermedad. Pero la psicología, la nutrición y la fisioterapia, son una parte muy importante de la orquesta para ayudar a alcanzar la máxima calidad de vida cuanto antes.

Desde el punto de vista de la Fisioterapia, son varias las acciones que ayudan al proceso de recuperación necesario tras algunos de los tratamientos médicos contra el cáncer de mama, principalmente la cirugía.

Una de las principales secuelas derivadas de una intervención en cáncer de mama es el linfedema.

Para entenderlo mejor vamos con un poco de anatomía:

En el cuerpo hay un gran número de tuberías que recorren cada rincón y se encargan de hacer que llegue y se vaya todo lo necesario para cada célula. Este sistema de tuberías se divide a grandes rasgos en 3 grupos.

  • Sistema arterial: se encargan de llevar oxígeno y nutrientes a las células.
  • Sistema venoso: se encargan de recoger el dióxido de carbono y los desechos de pequeño tamaño que se generan por las ‘’respiración’’ y la ‘’digestión’’ de las células.
  • Sistema linfático: Se encarga de recoger las sustancias de ‘’desecho’’ de mayor tamaño que las venas no pueden llevar. Junto con estas sustancias de desecho podemos encontrar proteínas, sales y glóbulos blancos, que ayudan a combatir las infecciones.

A lo largo de este sistema de tuberías encontramos unas pequeñas unidades de filtrado que se llaman ganglios. Estos ganglios nos ayudan a filtrar aquellas sustancias que resultan ajenas al cuerpo, como las células de un cáncer y las infecciones.

Qué es el linfedema

Se llama linfedema a la acumulación del líquido transportado por el sistema linfático, llamado linfa, en los tejidos.

En el caso del cáncer de mama, suele generarse en el brazo del lado intervenido.

Su instauración es lenta, ya que la acumulación de linfa no se produce de golpe, sino que poco a poco, conforme el sistema linfático no puede recoger todo lo generado por el cuerpo, el brazo se empieza a hinchar.

¿Por qué se produce el linfedema?

En la axila se acomulan un grupo de ganglios encargados de filtrar el contenido procedente del brazo y el pecho. Si las células cancerígenas del pecho han llegado a las tuberías del sistema linfático. Es muy posible que en estos ganglios se encuentre parte de estas células cancerígenas.

En los casos en los que estas células tumorales han infectado a los ganglios del sistema linfático, durante la intervención quirúrgica no se retira sólo el tumor y la parte de mama afectada, sino que también se quitan todos los ganglios que hayan sido infectados.

Al retirar en la cirugía alguno de los ganglios del sistema linfático, puede darse que parte de las sustancias que deben ser recogidas por este sistema se vaya acumulando en el brazo y el pecho generando el linfedema.

La principal causa de linfedema en un cáncer de mama suele ser por la retirada de parte del sistema linfático en la cirugía, sin embargo, en ocasiones la radioterapia o la generación de un tejido cicatrizal alrededor de la zona, también pueden condicionar la aparición de linfedema.

Primeros síntomas que puedes encontrar al tener linfedema

  • Pesadez o endurecimiento del brazo.
  • Rigidez en las articulaciones.
  • Cambios en la piel .
  • Inflamación que no remite con el reposo.

Es muy importante controlarlo y poner medidas lo antes posible ya que esta situación generalmente es crónica y quería de un cuidado continuo para evitar que empeore y las consecuencias que conlleva.

¿Por qué es importante tratar el linfedema?

En casos graves, un linfedema aumenta notablemente el riesgo de infección, puede provocar cambios y alteraciones en la piel, además de afectar a la capacidad de movimiento de la zona afectada por el peso y la inflamación.

En la mayoría de casos, con una correcta prevención, es posible controlar el linfedema de manera que te permita llevar una vida totalmente normal.

¿Quieres saber cómo la fisioterapia puede ayudar en el tratamiento del linfedema? Te leo.

Fisioterapia en el tratamiento del linfedema

Fisioterapia en el tratamiento del linfedema

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