Capítulo 7: Permíte-te
Ejercicio de autocompasión

María Ramírez

Psicóloga y coach personal, especializada en empoderamiento femenino y gestión emocional. Firme creyente de este proyecto. Mi propósito es concienciar de la importancia de desarrollar una buena gestión emocional que resulte mucho más funcional en el día a día.

Lo sé. Hay emociones que pesan tanto que puedes no tener el consuelo que necesitas con ese abrazo o gesto de ternura (aún así no dejes de hacerlo). Por ello te propongo, ampliar aún más la experiencia de autocompasión que estás construyendo. 

Vas a calmar, consolar y permitir(te). Permitirte sentir lo que sientas porque, como sabes, es absolutamente válido. 

CALMAR, CONSOLAR, PERMITIR(TE)

Siéntate lo más cómoda que puedas. ¿Qué emoción te carga más? ¿cuál de ellas es más fuerte? Identifícala, vas a trabajar junto a ella en este ejercicio. 

Localízala en tu cuerpo. ¿Dónde la sientes? ¿en la cabeza, garganta, estómago…? ¿Qué sientes? Presión, punzadas, tensión … ¿se mantiene o cambia? Centra tu atención en esa sensación, sea la que sea. A veces puede resultar difícil, ve paso a paso. Adopta una actitud de curiosidad, de descubrir, de querer aprender y conocer

Profundiza hasta llegar a esa emoción, al núcleo más interno donde habita en tu cuerpo. Ofrécele compasión: acoge y entiende. Explícate a ti misma lo difícil que es sentirte como te sientes y que, por supuesto, te preocupa tu bienestar. Compréndete. Puedes decirte palabras como: ¡Siento mucho estar pasando por este dolor! ¡Tengo miedo y es válido sentirlo! Puedes abrazar, a ti y tu emoción, allá donde se ubique, y recordarte que te darás el apoyo emocional que necesites en este complejo proceso. 

Acepta tu emoción, date permiso para sentirla, y date comprensión para consolarla. 

Analiza qué sientes… ¿Sientes alivio? ¿soportas las sensaciones y emociones mejor? (Independientemente de la respuesta, sigue mostrándote autocompasión)

Para terminar con la autocompasión, te propongo añadir un plus (+) a todo esto que has puesto en práctica: tu mantra de autocompasión. No cualquier mantra, TU MANTRA. Te pongo algunos ejemplos, pero te recomiendo que busques y encuentres aquellas palabras que más te reconforten y sirvan para darte el consuelo que necesitas en momentos de dificultad. 

  1. Me duele sentirme así ahora mismo
  2. Merezco darme atención y respeto
  3. ¡Siento miedo y es válido!
  4. Me duele estar pasando por esto
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