Capítulo 8: Exprésa-te
Derechos Asertivos Universales

María Ramírez

Psicóloga y coach personal, especializada en empoderamiento femenino y gestión emocional. Firme creyente de este proyecto. Mi propósito es concienciar de la importancia de desarrollar una buena gestión emocional que resulte mucho más funcional en el día a día.

Como ya comentábamos al principio sobre la compasión, requiere acoger y entender a ti misma y a tu entorno, en ese orden. Ya has trabajado contigo en ti para partir hacia el entorno. 

Para acoger y entender al entorno, aunque después del trabajo emocional que estás haciendo te resultará mucho más sencillo, te pido tener en cuenta varias cosas que te recuerdo: 

  1. No todas las personas tienen un alto conocimiento emocional ni sabe expresarlo
    (acuérdate del “bien”/”mal”; “triste/feliz”)
  1. Cada persona tiene sus esquemas y patrones de comportamiento.
  2. Este diagnóstico también genera emociones en las personas que te rodean. 

Dicho esto, entender la “humanidad compartida” es fundamental. Las personas cometemos errores, sentimos diferentes emociones de diferente manera, unas personas las expresan y otras no. Las circunstancias y condiciones de crianza pueden ser diferentes, los aprendizajes y experiencias también. Por lo que la manera de sentir, pensar y hacer también lo será. 

Esta situación genera muchas y diferentes sensaciones en ti y en cada persona que te rodea. Hay ocasiones donde las personas del entorno más cercano (la familia) no expresan lo que sienten por miedo a sobrecargar, no realizan una óptima ventilación emocional o si lo hacen, no es de la manera más práctica, suponiendo posibles conflictos. La familia necesita también recursos y estrategias de afrontamiento a esta situación, así como soporte y comunicación. 

Por ello, llegada a este punto te propongo ofrecer con escucha y empatía, sin juicios ni críticas, entendiendo que las personas que están contigo pueden sentir miedo o dolor y que, con asertividad, seas capaz de comunicarle tu pensamiento. A veces, por todas esas emociones desatendidas y reforzadas, se ve afectada nuestra comunicación y, por tanto, el contexto. Las personas que te rodean no pueden leerte la mente, ni tú a ellas. Es necesaria la comunicación, una buena y eficaz comunicación. 

Por esto, a continuación, te hablaré de asertividad

ASERTIVIDAD

«La habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás”

La asertividad se puede aprender y mejorar. Siendo asertiva pretendes comunicar lo que sientes o piensas sin dejarte llevar por lo que sientes o piensas. Las emociones no te arrastran, no hablan por ti, porque ahora le prestas atención. 

Hacer uso de la asertividad disminuirá las consecuencias que pueden surgir en un conflicto de intereses, en una muestra de emociones contrapuestas o similares entre dos o más personas, la asertividad no habla para tener razón, habla desde la razón: con perspectiva, con distancia de la emoción.  Expresarte con asertividad es tremendamente agradable, indistintamente de si tu objetivo lo consigues o no, entrega a tu vida mayor armonía y fluidez. 

La asertividad te permite: 

  • Dar tu opinión, realizar peticiones o pedir un favor, desde una manera natural y sin malos entendidos de imposiciones u órdenes. 
  • Compartir tus sentimientos, emociones y experiencias y favorecer que lo hagan contigo de la misma manera. Además, puedes expresar tus emociones negativas y rechazar peticiones sin herir o molestar a nadie.
  • Cuestionar lo que ves o escuchas y mostrarlo de manera respetuosa. 
  • Comenzar, mantener, cambiar o finalizar una conversación de forma sencilla y agradable, sin necesidad de conflictos. 
  • Ampliar alternativas de resolución de problemas, previniendo la aparición de emociones negativas y agravando posibles conflictos. 

IMPORTANTE: La asertividad no es la solución a todo. Habrá veces que aún siendo asertiva, no recibas o consigas el resultado esperado, se te malinterprete o, de igual manera, moleste tu mensaje. Para estos casos, vuelve siempre a la (auto)compasión. 

Para ser más asertiva: 

  1. Valida tus emociones (como has aprendido a hacer) 
  2. Comprende que el resto no puede leerte la mente
  3. Diferencia entre “tu verdad” y la verdad. Ocurra lo que ocurra, habla desde tu interpretación de los hechos y no de los hechos en sí. 
  4. Ten claro el objetivo de la conversación. Expresarlo con exactitud, disminuye la posibilidad de malas interpretaciones. 
  5. Habla desde ti y no con el tú. En una conversación el “tú” puede resultar violento, si hablas desde ti y tu interpretación, permites a la otra persona mostrarse sin miedo a sentirse juzgada. 

La estructura de un mensaje asertivo sería: 1) Los hechos, 2) Tus sentimientos, 3) Las consecuencias, 4) La solución

Ejemplo: «Cuando me dices esto (conducta), me siento muy triste porque siento que tengo la culpa (sentimientos) y eso hace que me cueste un poco contarte las cosas (consecuencias). Te pido, por favor, que no me digas más esta frase (solución).

Sí, la asertividad es muy útil y beneficiosa, pero no siempre tenemos ganas ni fuerzas ni intención de utilizarla a la hora de comunicarnos, por eso quiero recordarte algunos derechos asertivos:

Derechos Asertivos Universales

  1. Derecho a ser tratado con dignidad y respeto.
  2. Derecho a experimentar y expresar nuestros sentimientos.
  3. Derecho a tener y expresar opiniones y creencias.
  4. Derecho a decidir qué hacer con mi propio tiempo, cuerpo y propiedad.
  5. Derecho a cambiar de opinión.
  6. Derecho a decidir sin presiones.
  7. Derecho a cometer errores y a ser responsable de ellos.
  8. Derecho a ser independientes.
  9. Derecho a pedir información.
  10. Derecho a ser escuchado y tomado en serio.
  11. Derecho a tener éxito y fracasar.
  12. Derecho a estar solo.
  13. Derecho a estar contento.
  14. Derecho a no ser lógico.
  15. Derecho a decir «no lo sé».
  16. Derecho a hacer cualquier cosas sin violar los derechos de los demás.
  17. Derecho a no ser asertivo.
Fisioterapia en el tratamiento del linfedema

Fisioterapia en el tratamiento del linfedema

Desde la Fisioterapia, el tratamiento que aporta mejores resultados en el cuidado del linfedema es la terapia descongestiva compleja. Objetivos de la terapia descongestiva compleja Reducir el edema.Mejorar el estado de la piel.Aumentar la movilidad.Disminuir el riesgo...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.